También desde el otro lado del charco, pero ahora partiendo de una islita caribeña nos llegó una revolución llamada "Nueva Trova Cubana", con dos exponentes principales: Pablo Milanés y Silvio Rodríguez.
Cuando descubrí a estos enormes poetas encontré un nuevo motivo de gozo, de disfrute de la buena música, de la que llega a las entrañas y zarandea el corazón con pulso fuerte y mano de seda.
Son multitud las canciones que me emocionan de estos dos monstruos, juntos, por separado, con otros cantantes o, como quieran, siempre me saben a nuevas sus composiciones.
De Pablo Milanés empezaremos con una canción de amor, de un gran amor...
"Yolanda". Pablo Milanés
Otra de amor inconmensurable, para amar y des amar.
"Para vivir". Pablo Milanés
Y qué me dicen de ésta. Hay mejores, pero están en las estrellas.
"Yo no te pido". Pablo Milanés
Tampoco se queda mudo cantando boleros, para ejemplo un botón de muestra con este compuesto por César Portillo de la Luz.
"Tú, mi delirio". Pablo Milanés
Nada más verdad que lo que nos cuenta en esta canción, ahora lo veo claro.
"El tiempo pasa". Pablo Milanés
Esta canción es para susurrarla al oído de tu amada, amado o persona más querida... y después hacer el amor hasta que la luz del alba raye el lecho.
"El amor de mi vida". Pablo Milanés
Cambiamos de registro y nos vamos a una canción de recuerdo, homenaje y esperanza al pueblo chileno tras su trágico destino en manos de los milicos. Nada dura eternamente y mucho menos las tiranías. Aunque joder, joden.
"Yo pisaré las calles nuevamente". Pablo Milanés
Y ahora, junto al otro gran autor de la "Nueva Trova Cubana", Silvio Rodríguez (¡y qué jóvenes eran -éramos-)
"Hoy la ví". Pablo Milanés y Silvio Rodríquez
Junto con el grupo mexicano Maná, otros excelentes representantes de la música de aquellos lares, aunque son posteriores también han sabido conquistarnos.
"Si ella me faltara alguna vez". Pablo Milanés y Maná
Pablo ha cantado con buenísimos cantantes de acá, como no podía ser menos, en este caso con Víctor Manuel. A que pone la piel de gallina oírlos juntos en este tema?
"El breve espacio en que no estás". Pablo Milanés y Víctor Manuel
Ya para finalizar por hoy, no porque no tenga Pablo infinitas canciones que compartir, sino porque el tiempo y el espacio nos lo aconsejan, os dejo con un tema cantado al alimón con Ana Belén.
"De qué callada manera". Pablo Milanés y Ana Belén
En capítulo aparte, aunque haya aparecido hoy casi de soslayo por aquí, compartiré con todos vosotros/ustedes mis recuerdos con Silvio Rodríguez. Merece otra entrada, sin ninguna duda.
Comentarios sobre la vida en general y la de los cercanos en particular, o "Mañana hablaremos del Gobierno, PePeLui"
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viernes, 10 de agosto de 2007
domingo, 20 de mayo de 2007
Canciones de mi juventud
Esta noche me siento nostálgico, con algunas músicas rondando mis pieles ateridas, esas músicas que en su día, allá por los setenta del siglo pasado (ya soy tarra, hay que reconocerlo) dieron impluso a una vida que recién empezaba a salir del cascarón. Fueron años duros, negros como los ojos negros, y tristes, muy tristes. Aunque también tuvieron sus momentos gloriosos, hechos de carreras y canciones, pegadas de carteles con engrudo en las noches frías del invierno y pintadas subversivas con brocha y pintura acrílica, para que durara. Buenos tiempos, nostálgicos tiempos, seguramente porque éramos jóvenes patilludos y pantalón de pata de elefante, chaqueta de pana y pipa, para darse importancia. El embrión de la futura clase dirigente, casi ná.
En fín, ahora os traslado algunas de las canciones que marcaron mis pasos, espero que os gusten aunque suenen a rancias.
Comienzo con "Nana de la cebolla", versión de Joan Manuel Serrat de un poema de Miguel Hernandez, poeta de cabecera de aquellos años.
Seguimos con "Asturias", poema de Pedro Garfias dedicado al levantamiento revolucionario de Asturias en el 34, cantado por Víctor Manuel, otro cantautor identificativo de la época y al que me unen grandes satisfacciones por su música y sus textos.
Otro de mis cantantes preferidos es Pablo Milanés, que en esta ocasión os presenta un clásico como "Yolanda", aunque hay que decir que esta canción hay que escucharla en La Habana, no tiene color.
Otro cubano de postín, con un lugar imborrable en mi corazón es Silvio Rodríguez... os dejo con su "Unicornio Azul", degustadla con el corazón abierto, no defrauda por muchos años que pasen.
Víctor Jara, un hombre del pueblo que cantó al pueblo y murió con el pueblo, ajusticiado por los milicos chilenos en el golpe fascista contra Salvador Allende. Es historia, parece una batallita del abuelo, pero es cierto, Víctor Jara existió y aquí está su voz y su mensaje. No dejes de escucharle: "Te recuerdo Amanda".
Y para finalizar por esta noche de lluvia en Madrid, os recomiendo no dejar para mañana esta canción de Luis Eduardo Aute, "Las cuatro y diez".
Por hoy lo dejo... aunque puede que vuelva. Besitos.
En fín, ahora os traslado algunas de las canciones que marcaron mis pasos, espero que os gusten aunque suenen a rancias.
Comienzo con "Nana de la cebolla", versión de Joan Manuel Serrat de un poema de Miguel Hernandez, poeta de cabecera de aquellos años.
Seguimos con "Asturias", poema de Pedro Garfias dedicado al levantamiento revolucionario de Asturias en el 34, cantado por Víctor Manuel, otro cantautor identificativo de la época y al que me unen grandes satisfacciones por su música y sus textos.
Otro de mis cantantes preferidos es Pablo Milanés, que en esta ocasión os presenta un clásico como "Yolanda", aunque hay que decir que esta canción hay que escucharla en La Habana, no tiene color.
Otro cubano de postín, con un lugar imborrable en mi corazón es Silvio Rodríguez... os dejo con su "Unicornio Azul", degustadla con el corazón abierto, no defrauda por muchos años que pasen.
Víctor Jara, un hombre del pueblo que cantó al pueblo y murió con el pueblo, ajusticiado por los milicos chilenos en el golpe fascista contra Salvador Allende. Es historia, parece una batallita del abuelo, pero es cierto, Víctor Jara existió y aquí está su voz y su mensaje. No dejes de escucharle: "Te recuerdo Amanda".
Y para finalizar por esta noche de lluvia en Madrid, os recomiendo no dejar para mañana esta canción de Luis Eduardo Aute, "Las cuatro y diez".
Por hoy lo dejo... aunque puede que vuelva. Besitos.
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