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lunes, 30 de julio de 2007

Canciones en mi vida. Capítulo 3

Volvemos a la saga de las "Canciones en mi vida", en su capítulo tercero, recordando a un autor que, por suerte para todos sus incondicionales, aun da mucha guerra: Joan Manuel Serrat.
Desde luego no os voy a descubrir nada nuevo sobre este fenómeno de la música que más llega al corazón, no soy especialmente imaginativo para aportar algo novedoso o desconocido. Sin embargo sí puedo compartir con vosotros las canciones, algunas de sus canciones, porque de verdad que es un autor prolífico como pocos, que me han impactado o han supuesto algo importante en mi vida.

Empezaremos por un himno intemporal, "Mediterráneo". Casi la mejor canción de nuestra historia musical.

"Mediterráneo" (J.M. Serrat)



Seguimos con un clásico de los primeros guateques, los primeros bailes "agarraos" y los primeros besos en la penumbra, con miedo, vergüenza y pasión desatada.

"Que va a ser de tí..." (J.M. Serrat)





Otra canción del acervo primerizo común, "Lucía".

"Lucía". (J.M. Serrat)





Seguiremos con "Tu nombre me sabe a Yerba", quien no ha tarareado esta canción alguna vez en su vida?

"Tu nombre me sabe a Yerba". (J.M. Serrat)



Sin duda un hito en la música de todos los tiempos, al menos un hito inconmensurable para mí. "Penélope".

"Penélope". (J.M. Serrat)



De un álbum mítico en la producción de Serrat, "Miguel Hernández", aunque es difícil hacer prevalecer a una canción sobre las demás, destacaré "Elegía", "Nanas de la cebolla", "El niño yuntero", "Menos tu vientre", "Canción última" y por último "Para la libertad", la canción que nos marcó luchas y quebrantos por la democracia. Estos poemas musicados supusieron el conocimiento universal de un grandísimo poeta, Miguel Hernández, comunista, muerto encarcelado por las huestes franquistas después de nuestra incívil guerra. Un homenaje merecido y un álbum que estremece las carnes de toda persona bien nacida cuando escucha el desgarro de unos sentimientos tan profundos con un lenguaje tan llano. Va por él.

"Elegía". (J.M. Serrat)



"Nanas de la cebolla". (J.M. Serrat)




"El niño yuntero". (J.M. Serrat)



"Menos tu vientre". (J.M. Serrat)



"Canción última" (J.M. Serrat)



"Para la libertad". (J.M. Serrat)



De otro poeta español y republicano, maestro de maestros y encarnación de la sensatez, muerto en el exilio tras, como no, nuestra incívil guerra, Antonio Machado, Serrat extrajo un bello poemario cantado que se consolidó en el álbum "Cantares", del que pongo a vuestra disposición estos temas inolvidables, "Llanto y coplas", "La Saeta", "Cantares".


"Llanto y coplas" (J.M. Serrat)



"La Saeta". (J.M. Serrat)



"Cantares". (J.M. Serrat)



Juntando el azul del cielo con el azul del mar, de su mar siempre presente, con el vuelo de una paloma, sin equivocarse, Serrat nos regala los oídos y el intelecto con un poema de otro gran poeta español, también comunista y guerrero por la libertad, Rafael Alberti,
"La paloma"

"La paloma". (J. M. Serrat)



Es un poema que conviene tener presente. Aquí tenéis su texto.

Se equivocó la paloma
se equivocaba.
Por ir al norte, fue al sur
creyó que el trigo era agua,
se equivocaba.

Creyó que el mar era el cielo
que la noche, la mañana,
se equivocaba,
se equivocaba.

Que las estrellas, rocío
que la calor, la nevada,
se equivocaba,
se equivocaba.

Que tu falda era tu blusa
que tu corazón, su casa,
se equivocaba,
se equivocaba.

Ella se durmió en la orilla,
tú en la cumbre de una rama.
Terminamos con otras canciones que fueron fundamentales en mi formación sentimental, como "Pueblo Blanco", "Balada de otoño", "
Paraules d'amor ", " Mi niñez", "Es caprichoso el hazar", "Mis gaviotas" y "Hoy puede ser un gran día".



"Pueblo Blanco" (J.M. Serrat)




"Balada de otoño" (J.M. Serrat)



"Paraules d'amor " (J.M. Serrat)



" Mi niñez". (J.M. Serrat)



"Es caprichoso el hazar". (J.M. Serrat)



"Mis gaviotas". (J.M. Serrat)



"Hoy puede ser un gran día". (J.M. Serrat)



Sé que se quedan muchas canciones en el tintero, muchos momento mágicos vividos al ritmo y con la compañía de sus músicas, pero como ejemplos de recuerdos son suficientes las presentadas. Espero que las hayáis disfrutado como yo las disfruté en su momento y las disfruto cada vez que las oigo.

domingo, 20 de mayo de 2007

Canciones de mi juventud

Esta noche me siento nostálgico, con algunas músicas rondando mis pieles ateridas, esas músicas que en su día, allá por los setenta del siglo pasado (ya soy tarra, hay que reconocerlo) dieron impluso a una vida que recién empezaba a salir del cascarón. Fueron años duros, negros como los ojos negros, y tristes, muy tristes. Aunque también tuvieron sus momentos gloriosos, hechos de carreras y canciones, pegadas de carteles con engrudo en las noches frías del invierno y pintadas subversivas con brocha y pintura acrílica, para que durara. Buenos tiempos, nostálgicos tiempos, seguramente porque éramos jóvenes patilludos y pantalón de pata de elefante, chaqueta de pana y pipa, para darse importancia. El embrión de la futura clase dirigente, casi ná.
En fín, ahora os traslado algunas de las canciones que marcaron mis pasos, espero que os gusten aunque suenen a rancias.
Comienzo con "Nana de la cebolla", versión de Joan Manuel Serrat de un poema de Miguel Hernandez, poeta de cabecera de aquellos años.



Seguimos con "Asturias", poema de Pedro Garfias dedicado al levantamiento revolucionario de Asturias en el 34, cantado por Víctor Manuel, otro cantautor identificativo de la época y al que me unen grandes satisfacciones por su música y sus textos.



Otro de mis cantantes preferidos es Pablo Milanés, que en esta ocasión os presenta un clásico como "Yolanda", aunque hay que decir que esta canción hay que escucharla en La Habana, no tiene color.





Otro cubano de postín, con un lugar imborrable en mi corazón es Silvio Rodríguez... os dejo con su "Unicornio Azul", degustadla con el corazón abierto, no defrauda por muchos años que pasen.



Víctor Jara, un hombre del pueblo que cantó al pueblo y murió con el pueblo, ajusticiado por los milicos chilenos en el golpe fascista contra Salvador Allende. Es historia, parece una batallita del abuelo, pero es cierto, Víctor Jara existió y aquí está su voz y su mensaje. No dejes de escucharle: "Te recuerdo Amanda".



Y para finalizar por esta noche de lluvia en Madrid, os recomiendo no dejar para mañana esta canción de Luis Eduardo Aute, "Las cuatro y diez".





Por hoy lo dejo... aunque puede que vuelva. Besitos.