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martes, 27 de noviembre de 2007

Gallardón ya tiene quien le quiera.


Según El País de hoy, en su sección de Madrid, la baronesa Thyssen ha comprado una escultura bautizada como "Gallardón". Esta escultura no es sino un pequeño dinosaurio con media sonrisa en su cara de piedra, esculpida por un escultor malagueño, José Cano Mancilla. No sé si esto será premonitorio, pero tiene su aquel, ¿no es cierto? Nuestro alcalde ¿candidato al parlamento? ya tiene un bonito remedo de sí mismo. Dinosaurio, con la cabeza de piedra sonriente. Todo un símbolo del primer edil madrileño. Así Tita podrá tenerlo cerquita de su corazón sin que se le alboroten los arbolitos. Un "Gallardón" en la mesilla de noche de la baronesa. ¡Un lujo que para sí quisieran muchos!
Albertito no llores que ya tienes quien te quiera.

P.D.: Pie de foto: Carmen Thyssen, junto a Cano Mancilla (con barba y chaqueta a cuadros) y Pascual Rovira (a la derecha de la baronesa), toca su recién adquirida escultura.
Con el permiso de El País, 27/11/2007

miércoles, 30 de mayo de 2007

Elecciones, elecciones, elecciones...

Ya se acabaron las elecciones. Las municipales y autonómicas, porque acaba de empezar la campaña para las generales.
Es difícil hacer un balance desapasionado de los resultados de estas elecciones, más si tenemos en cuenta la crispación que ha imprimido a la campaña el pp. Sin embargo, hay algunos datos que son relevantes.
El pp ha ganado las elecciones en número de votos, en eso no hay duda.
El psoe ha ganado, o puede ganar, espacios de poder municipal y autonómico, tampoco parece que haya dudas sobre este aspecto.
Ahora bien, a partir de aquí todo son especulaciones, elucubraciones de tertulianos y demás personajes del ruedo mediático, en función de su ascripción más inmediata.
Hablando por mí mismo, me siento un poco decepcionado con los resultados. Pensé que después de la campaña tan artera hecha por el pp la gente iba a darles un pequeño pescozón. Pero no, parece que nos gusta que nos flagelen. Cuanta más caña más felices. De todas formas hay que quitarse el sombrero ante los estrategas mediáticos del pp, han conseguido hacer de una victoria mediocre un triunfo arrollador, y hacernos olvidar con el arrase de Madrid los resultados penosillos de otros feudos peperos como Galicia, Navarra o Canarias, amén de los resultados escasos en otros sitios donde no se comen un colín históricamente como Cataluña, País Vasco, Extremadura y Castilla la Mancha.
Tampoco el psoe ha estado a la altura de las circunstancias, todo caras tristes y miradas bajas, como si el cielo nos hubiera caído sobre la cabeza, como temía Obelix. No ha sido lo esperado pero tampoco ha sido un desastre. No se ha ganado en votos, aunque la diferencia no es muy grande entre ambos partidos, pero se ha consolidado el poder municipal y autonómico donde se gobernaba y, en numerosos casos, se ha descabalgado al pp de alcaldías y puede que presidencias autonómicas. No es moco de pavo de cara a las próximas generales, pero sobre todo, es un importantísimo cambio de timón que beneficiará a numerosas ciudades y pueblos.
También hay que reconocer que el psoe se ha equivocado con algunos candidatos, lease Simancas y Sebastián, y no tanto en sí mismos sino como contrincantes a pesos pesados como La Espe y Gallardón, que me los tomo a chungareta pero tienen un tirón de mucho cuidado, porque no me creo que todos los votos que han sacado se deban, ni mucho menos, a la apología según San Rajoy del fin de los tiempos. No todos son de derechas, por mucho que en Madrid haya mucha derechona. Eso, con ser un resultado penoso para el psoe, da una cierta esperanza ya que el personal ha votado más en función de los temas cercanos que del apocalipsis y, por tanto, puede ser que para unas próximas elecciones los oidos del personal estén más atentos a otros mensajes que tengan que ver con la vida cotidiana de cada uno. Esperemos y San Zapatitos nos asista.

domingo, 20 de mayo de 2007

Es domingo, día tonto donde los haya...

Es domingo, por la tarde, día tonto donde los haya.
Después de comer un ceviche (plato peruano que se hace con pescado troceadito, generalmente blanco, cocido en limón y aderezado con cebolla, culantro, ají y otras especias y acompañado de papas, choclos -granos de maíz tostados- lechuga y camote -boniato en España-), hemos paseado, mi costilla y yo, por la Avenida de Portugal, ese nuevo espacio que el Alcalde de Madrid, Sr. Gallardón (¡eso es formalidad!), ha ganado a los centauros modernos para disfrute y solaz de los viandantes de pinrel.
En un principio, así a vista de vuela pluma, el paseo parece de lo más interesante, zonas ajardinadas a media altura con profusión de arbolitos incipientes (¡ay, de aquellos gigantes convertidos en molinos o en palillos), bancadas de cemento alrededor de esos jardines colgantes para descanso de l@s ciudadan@s cansad@s, unos circulos grandes hechos de piezas de cerámica azul en mitad del paseo y, en general, bien despejado y con buena vista de los pabellones antiguos de la Feria del Campo del caudillín, convertidos hoy en palacios del buen comer y del mejor beber.
Pero hete aquí que paseando, paseando por este bulevard, se descubren esos pequeños detalles que ensombrecen la reputación de hasta las mejores familias. Se notan las prisas, o la falta final de presupuesto, no se bien. Nos encontramos con las entradas de vehículos de emergencias (es un suponer, porque no hay ninguna señalización) sin terminar, los cementos sin pulir, los arbolitos enfundados en una especie de camiseta, los accesos peatonales terminados con chapa galvanizada, más fea que un dolor y así un sinfin de detallitos que dejan feo el paseo, por otra parte amplio y de buen circular. Y cuando los avispados emprendedores llenen de bares y garitos la acera convivencial de esta avenida, entonces sí que será un bulevard para visitar y pasear a la luz de las luciérnagas.
Hasta entonces ni un voto a Gallardón!

Como se puede ver es domingo, por la tarde, llueve de cojones, día tonto donde los haya y, además, yo no voto en Madrid.